“No me considero coleccionista en sentido estricto”. ARTEINFORMADO

Por Sara Valverde Muñoz

“Me parece mucho más interesante promover nuevos proyectos y ayudar a los artistas, porque considero que el mecenazgo es la clave para que éstos puedan seguir creando, y viviendo de su trabajo”.

“No me considero coleccionista en sentido estricto porque no siempre almaceno las obras, ni las guardo para mi contemplación personal, sino que pretendo sacar el arte de museos y galerías privadas para que el máximo posible de personas puedan disfrutarlo”.

¿Es posible trasladar la pasión por el arte al mundo de la logística? La respuesta a dicha pregunta conlleva un rotundo ‘sí’ cuando hablamos del empresario, coleccionista y mecenas cántabro Jaime Colsa (Torrelavega, 1972), fundador y consejero delegado de la empresa de transporte Palibex, la primera compañía española de transporte urgente de mercancía paletizada.

Y es que Colsa, miembro de la Asociación de Coleccionistas 9915 y del Club Matador, es un empresario y coleccionista atípico que, en los últimos años, coincidiendo con el desarrollo y despliegue de su proyecto empresarial, ha sorprendido en el panorama coleccionista y de mecenazgo nacional por haber puesto en marcha, junto a los comisarios Óscar Sanz y Fer Francés, la iniciativa Truck Art Project: una flota de camiones que sirven como soporte o lienzo para algunos de los más reputados artistas de la escena contemporánea española, cuyas imágenes creadas viajan por las rutas comerciales habituales por toda la geografía española.

Sobre esta particular e innovadora fórmula de mecenazgo así como sobre otros asuntos relacionados con su muy dilatada y activa faceta de coleccionista pivota esta entrevista que fue realizada por nuestra colaboradora Sara Valverde y que formará parte del Informe 100 Activos Coleccionistas de Arte en España de ARTEINFORMADO.

ARTEINFORMADO (AI): ¿Cómo empezó su colección de arte? ¿Cuál fue su primera adquisición?

Jaime Colsa (JC): Era aficionado al arte desde la infancia y visitaba ARCO desde las primeras ediciones de la Feria. A los catorce años empecé a colaborar con mi profesor de dibujo del Instituto, el pintor José Cataluña, haciendo fotos y catálogos para una galería de arte que tenía en Santander y dos años después adquirí mi primera obra en la edición de ARCO de 1988. Era de un artista checo y en la imagen aparecía un reloj despertador y un hueso de tibia. Me llamó la atención la originalidad de su formato, ya que era una serigrafía sobre lienzo y, aunque solo me costó diez mil de las antiguas pesetas, para un chaval de mi edad suponía un gran desembolso económico. Hoy la recuerdo con mucho cariño porque marcó el principio de mi afición por el coleccionismo.

AI: ¿Ha contado o cuenta con asesoramiento?¿Cuáles son sus ferias, galerías?

JC: Tengo un gran referente en mi amigo Jaime Sordo, presidente de la asociación de Coleccionistas Privados de Arte Contemporáneo 9915, pero, en general, soy una persona bastante intuitiva y me guío por impulsos.

Más que asesoramiento, trato de documentarme para entender su contexto y, siempre que sea posible, intento conocer en persona al artista que está detrás. El único hilo conductor que me ha movido a adquirir obra es la emoción.

En cuanto a ferias, ARCO es sin duda mi preferida porque apuesto fundamentalmente por artistas españoles contemporáneos. No obstante, intento estar pendiente de tendencias internacionales visitando algunas de las ferias más importantes que se celebran en el extranjero como Frieze London o Art Basel.

AI: ¿Cuáles son las piezas más potentes de su colección? ¿Cuáles son sus artistas fundamentales? ¿Cómo ha sido la evolución desde las primeras piezas a las obras/proyectos que le interesan ahora?

JC: Las piezas más importantes de mi colección son de los artistas a los que más admiro. Entre ellas destacaría varias de Abraham LacalleMarina VargasManuel LeónRafael Macarrón o Kepa Garraza.

He evolucionado desde la adquisición de obras más personales destinadas a convivir conmigo en espacios vitales como mi vivienda o la oficina, hacia el arte público, invirtiendo ahora en murales y otras piezas de gran formato, que puedan ser contempladas por muchas personas en la calle o a bordo de camiones.

AI¿Sigue realizando compras actualmente?, ¿mantiene algún tipo de relación con otras entidades, públicas o privadas, para potenciar el coleccionismo y la creatividad artística?

JC: Nunca he dejado de adquirir nueva obra y me mantengo en contacto con el mundo del arte y con otros profesionales a través de distintas instituciones o proyectos; fundamentalmente con la Asociación de Coleccionistas 9915, el Club Matador, del que soy socio fundador, y Truck Art Project. Esta última, una iniciativa artística que promuevo para difundir el arte a través de camiones de rutas comerciales, que se convierten en lienzos móviles pintados por algunos de los artistas más reputados de la escena contemporánea española.

AI¿Qué le resulta más interesante como coleccionista: el apoyo, seguimiento y promoción de los proyectos/ investigaciones artísticas o la adquisición de la obra finalizada?

JC: Me parece mucho más interesante promover nuevos proyectos y ayudar a los artistas, porque considero que el mecenazgo es la clave para que éstos puedan seguir creando, y viviendo de su trabajo. De hecho, no me considero coleccionista en sentido estricto porque no siempre almaceno las obras, ni las guardo para mi contemplación personal, sino que pretendo sacar el arte de museos y galerías privadas para que el máximo posible de personas puedan disfrutarlo.

AI¿Cuál es el presente-futuro de Truck Art Project?

JC: Truck Art Project, como nuevo concepto de “arte en movimiento”, ya cuenta con 24 camiones intervenidos y la participación de 26 artistas de la talla de Abraham LacalleOkuda San MiguelFelipe PantoneSergio Mora o Ana Barriga. Un éxito teniendo en cuenta que la iniciativa se presentó en febrero de 2016 en ARCO.

Respecto al futuro, nuestra intención es que otros agentes como empresas de transporte, galerías, artistas e instituciones públicas y privadas descubran que los camiones y otros vehículos en movimiento ofrecen un formato muy válido para promocionar la obra de los artistas, y acercar el arte al gran público de una forma diferente e innovadora.