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“Hay que dignificar la profesión de conductor”

Artículo de opinión publicado en Influyentes.

Modernizar el mundo de la logística para atraer el talento de los mejores profesionales es uno de los pilares sobre los que se asienta Palibex. Por eso, siempre habíamos soñado con tener nuestra propia Escuela de Conductores para apoyar la labor de quienes distribuyen las mercancías de nuestra Red y dignificar una profesión históricamente tan maltratada.

Hace apenas unos días, tras varios años de trabajo y seis meses de formación online, reforzada por videos y otros materiales didácticos que hemos desarrollado a partir de nuestra experiencia y conocimiento del sector, culminamos con éxito la primera edición del curso. Y no podemos sentirnos más orgullosos, tanto por la implicación en el proyecto de todos los departamentos de la empresa, como por su buena acogida entre los conductores de nuestra Red. Nos dicen que se han sentido escuchados y comprendidos en sus problemas diarios y nos agradecen que hayamos puesto el foco en ellos como principales embajadores de nuestra marca.

En Palibex tenemos claro que los conductores son, además de imprescindibles, la única cara visible que muchas veces se tiene de nuestra compañía y una pieza clave de la operativa, tanto por su relación directa con los clientes, como por el papel que desempeñan en las entregas. Además, su labor administrativa es fundamental para solucionar las incidencias y asegurar que todo el engranaje de la Red Palibex, formada por más de 70 franquicias, funcione con la precisión de un reloj suizo.

Nuestro objetivo con la Escuela de Conductores PBX es fomentar el desarrollo profesional de este colectivo y reforzar su papel en la fidelización y satisfacción de los clientes, a través de asuntos tan importantes como la conducción eficiente, la prevención de riesgos, la tecnología o el cumplimiento del reglamento operativo.

Cuidando de nuestros conductores también cuidamos de nuestra imagen y de la del sector porque, sin su ayuda, no podríamos cumplir con los exigentes requisitos de calidad de nuestra Red, ni transmitir la sonrisa como nuestra seña de identidad.

Momentos difíciles

Los conductores son, sin duda, el colectivo más importante del mundo del transporte y, sin embargo, el más descuidado y el que se enfrenta a mayores dificultades hoy en día. Basta ver que cobran un 30% menos que hace veinte años, un simple dato que ya nos indica que la profesión no pasa, ni mucho menos, por sus mejores momentos.

Hasta el punto en el que nos encontramos ahora hemos llegado por muchas razones, entre otras, el elevado coste de los carnés profesionales y de la capacitación para ejercer (CAP); la ampliación de las rutas nacionales e internacionales en detrimento de su conciliación familiar o el exceso en los tiempos de carga y descarga marcados por la Ley de Ordenación del Transporte Terrestre, sin ver retribuido este coste en su salario.

Falta de reconocimiento

Durante los meses más duros de la pandemia, todos aplaudimos el esfuerzo de conductores, chóferes, transportistas y repartidores para transportar alimentos, medicinas y equipos de protección a hospitales y residencias de mayores. Pese a la precariedad laboral, la falta de establecimientos donde comer o repostar y el trato casi vejatorio que recibían en algunos lugares, demostraron su carácter esencial y se convirtieron en una especie de héroes, como médicos o fuerzas de seguridad del Estado.

Pero ese reconocimiento social fue efímero. De hecho, nos habíamos vuelto a olvidar de ellos hasta que la escasez de profesionales en el transporte de mercancías ha empezado a llenar titulares de periódico a cinco columnas, con casos tan graves como el de Inglaterra, donde su carencia ha llevado al cierre de gasolineras y ha vaciado estanterías enteras de los supermercados.

La necesidad de agradecer y engrandecer su labor diaria fue, por tanto, otra de las razones que nos animó a poner en marcha la Escuela de Conductores PBX. Acabar con la escasez de profesionales es un problema de difícil solución, pero iniciativas de formación interna como la nuestra son fundamentales para poner en valor una profesión tan necesaria y acabar con tópicos trasnochados sobre el sector. Por desgracia, todavía hay demasiada gente que entiende el transporte como un mundo gris y de baja cualificación, lo que ahuyenta el interés de las nuevas generaciones.